Archivo diario: junio 6, 2018

X Domingo del Tiempo Ordinario – 10 de junio de 2018 – Año B

¿Por qué los exorcismos?

 

Hay un video de Fr. Fernando Armellini con subtítulos en inglés

comentario en la lectura del Evangelio de hoy:

 

Introducción

 

La creencia de que el mal se debe a los malos espíritus indujo a los hombres desde la antigüedad, a protegerse contra sus malas influencias utilizando prácticas mágicas, la recitación de fórmulas y oraciones, la realización de gestos rituales como la destrucción de las estatuas, asperciones, fumigación; todo para forzar salir a los demonios. El exorcismo, junto con la adivinación, era la esencia de la religión babilónica y asiria y se practica habitualmente en Israel, donde aun los discípulos de los fariseos echaban fuera demonios y con éxito (Mt 12,27). El exorcismo a menudo bordeaba en magia. Para aumentar su eficacia, los exorcismos añadieron la invocación de los nombres que pudieran contener un poder divino. Alguien utilizaba el nombre de Jesús, obteniendo a veces buenos resultados (Mc 9,38), a veces causando la reacción airada y agresiva de los obsesionados (Hch 19,11-17).

 

Jesús sana a los enfermos y, adaptándose a la mentalidad corriente, usa el exorcismo con el enfermo, pero nunca hace gestos mágicos o ritos esotéricos, no pronuncia conjuros, como utilizaban los curanderos de su tiempo; triunfa sobre el mal sólo con el poder de su palabra y pidiendo tener fe.

 

El exorcismo debe ser practicado hoy en la Iglesia con el mismo espíritu. Es incompatible con la fe en Dios, que es Padre, la creencia de que iba a permitir que los espíritus malévolos tomen posesión de alguno de sus hijos. Pero no hay duda de que “la serpiente” que propaga el veneno de la muerte está presente en cada ser humano desde la concepción (Sa 51,7).

 

En el rito del bautismo se lleva a cabo un exorcismo: es la celebración de la victoria ya ganada por Cristo al espíritu del mal y la caricia de la iglesia a su hijo, que ahora va a luchar en vida contra el maligno. La comunidad de los hermanos le dice: en esta lucha nunca estarás solo, todos estaremos a tu lado.

 

Para interiorizar el mensaje, repetiremos:

“No estoy solo en la lucha contra el mal. Cristo y la comunidad de hermanos está conmigo”.

 

Sigue leyendo

Anuncios
Categorías: Ciclo B | Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: